Algun@s de vosotr@s sigue dándome la vara con lo de tricasado. Osea, haber contraido matrimonio por tres veces parece ser una forma de aberración psicológica o la más estúpida de las decisiones. Suele ser frecuente las bromas de ¿Otra vez caiste? o ¡Solo el hombre es el animal que tropieza mas de dos veces en la misma piedra!. Siempre respondo lo mismo: ninguno de mis matrimonios ha sido un infierno, sino todo lo contrario, ninguna de mis separaciones una batalla con el enemigo. ¿No será que damos demasiada importancia a los papeles? ¿No será que damos poca importancia al compromiso personal?

Quizás, la clave consista en que tenemos una concepción de las relaciones de pareja y del matrimonio absolutamente errónea. Se supone que cuando uno se casa, arrejunta, compromete o se va a convivir con alguien lo hace pensando que será para toda la vida. Y sin embargo, los datos empíricos demuestran que en cuanto se da la libertad al personal (leyes de divorcio) éste tiende a relacionarse de una forma mucho menos definitiva. Quizás tengamos que empezar a asumir que el Amor es un sentimiento sublime pero pasajero. Y que con nuestra actual esperanza de vida, amar a alguien para toda la vida es virtualmente imposible, por mor de que el tiempo todo lo mata, todo lo habitua.

Toda ruptura es dolorosa, pero eso no significa que tenga que ser un fracaso, ni que haber comenzado esa relación fuera un error. Probablemente, en la medida en que vayamos asumiendo con naturalidad que el vivir en pareja es un compromiso temporal, que puede ser terminado por cualquiera de los dos miembros en el ejercicio de su libertad personal, que nadie es bueno ni malo por decidir acabar una relación etc….evitaremos mucho sentimiento de fracaso, mucho dolor sobreañadido, mucho sentimiento de posesión maltratador, etc… etc…
Casarse es simplemente la forma práctica de solucionar problemas tales como el reparto justo de los bienes obtenidos en conjunto, asegurarse el plan de pensiones o la pensión de viudedad, asi como el cuidado y manuntención de la progenie.

Recientemente, la motera de la izquierda, diputada alemana de la derecha social cristiana, señorita (dos veces divorciada) Gabrielle Pauli ha propuesto que el matrimonio sea un contrato temporal que dure 7 años. Así, la gente se casaría pensando que sólo se compromete por 7 años, que puede que la otra persona decida no renovar…y punto. ¡Esta si es una propuesta revolucionaria! Aparentemente, desde el punto de vista legal, parece lo mismo que en el actual estado de cosas, donde, aparentemente cualquiera se puede divorciar cuando quiera. Sin embargo, una propuesta como la de Pauli cambiaría, a la larga, nuestra cultura sobre las relaciones de pareja. Si la temporalidad es la norma, entonces la no renovación ni sería un fracaso, ni una putada, ni una traición ni nadie se sentiría dueño del futuro de nadie. ¡Y que hermoso resultaría renovar mutuamente el amor cada 7 años, no por presiones sociales, por la comodidad económica, sino desde la libertad personal mas genuina!. ¡Que bonito sería que dijeran de uno: «¡es un pervertido, lleva ya tres renovaciones con la misma! ¡Vaya fetichista, que pedazo de fijación!
¡Que pena que las nuevas ideas revolucionarias no nazcan de la izquierda!. ¡Aqui, lo más que dan de si los de IU es para legalizar el consumismo de estupefacientes!. Osea…más «soma» para dormir el pueblo llano.

¿Además….se imaginan el peazo manifestación que iban a organizar los obispos?
Pero mientras tanto, antes de casarte…solo puedo darte un buen consejo: ¡elige bien a tu futur@ ex-espos@!

El Amor para toda la vida y el matrimonio renovable
Etiquetado en:                

2 pensamientos en “El Amor para toda la vida y el matrimonio renovable

  • 02/01/2008 a las 21:30
    Enlace permanente

    Mi querido Picoypala:

    Desconocía que te hubieran pegado ya la paliza con lo de tricasado ( sí, siento confirmar que para mi es una aberración psicológica tricasarse…o una cierta perversión de extrañas y retorcidas raíces…la más estúpida de las decisiones no sé, no me gustan los superlativos, pero se acerca a la más ).
    Efectivamente, si no tienen importancia los papeles, ¿por qué firmarlos y «desfirmarlos» tres veces? El compromiso personal, nada tiene que ver con esto. Tampoco considero que el amor sea para siempre, por tanto, innecesario firmarlo.
    Y el casarse, lamento contradecirte, no sirve para lo que indicas, más bien tener en muchas ocasiones, malos rollos económicos con el otr@. No será tu caso, pero si el de la mayoría, por no decir el problemón de los padres separados…casados o «juntados», les joden en cuanto se separan teniendo que pagar y quedándose de «papá invitado de fin de semana».
    El problema de la progenie no lo solventa casarse, y el del reparto de bienes conjuntos…lo mejor, mediante contrato y abogado,todo clarito.

    De la chorrada de los 7 años..ni comento. Pa qué.

    Te debo una explicación: acabo de descubrirte y reconozco que solo leí ese post del 31.

    No es que el matrimonio tenga que ser un un infierno o no para que uno se «descase» (me encanta ese palabro). Simplemente el matrimonio es innecesario. Por tanto, ¿ para que casarse? Pero sobre todo ¿para que tres veces?
    Disculpa a estos pobres pesados que te machacamos recordándote el error tricometido. No es seguramente, nuestra intención hacer leña del árbol caído.
    Simplemente, hay que ser coherente, mi recién estrenado contertulio, y alguien que de define con tu perfil ( arriba a la derecha) digamos que chirría que se case..y tres veces ya, es para echar el «tres en uno» urgentemente…
    No te preocupes, sabemos perdonar las incoherencias del ser humano de dos patas.

    Mucha salud para este recién estrenado año. Y mucho humor. A cuidarse.

    2 Enero 2008 | 09:30 PM

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *