Una de las características del mundo actual es su absoluta entrega al hedonismo más elemental. Consumimos objetos, sustancias y personas con el fin de atiborrarnos de nuevas experiencias placenteras. Y, como lógica contrapartida, tratamos de evitar el más mínimo resquicio de dolor, de sufrimiento. ¿Que tiene que decir un conductista de todo esto?. Aparentemente nada, o casi nada: se supone que un buen conductista es un ciudadano dotado de un cerebro más bien simple que afirma que la Ley de Leyes por excelencia es la que Thorndike descubrió en su Tesis Doctoral en 1898 y haría posteriormente famosa en su celebrado libro de 1911. Osea: que no objetaría nada al hecho de que tanto ratas, como palomas, pasando por catedráticos de universidad busquen la felicidad maximizando el placer y tratando de evitar el sufrimiento.

La sociedad actual ha tendido a representar como bueno todo aquello que se torna en sensaciones «agradables» o «placenteras» y como nefasto, peligroso o patológico todo aquello que produce sufrimiento. Por ello, todo lo que nos hace sufrir, aquello que nos daña, tratamos de quitarlo de enmedio enseguida.

Desde los experimentos pioneros de Watson con el pequeño Albert, los psicólogos conductistas sabemos que el miedo y la ansiedad pueden ser condicionados. Así, tenemos miedo a aquello que objetivamente nos hace daño, o a todo aquello que se hubiera asociado, o se pareciera a lo que nos dañó.

Si un sujeto, por ejemplo, lo pasa mal al enfrentarse al hecho de volar, su terapeuta no tratará de evitar que se monte en los aviones, sino que, por el contrario, tratará de que afronte de forma adecuada el problema, enfrentándose a la situación de volar y comprobando in situ que realmente no hay razones para temer los vuelos. El avión no sería la causa de su patología, la causa de su patología sería una especial fase de sensibilización a cierta estimulación en los primeros vuelos, seguido de un rápido condicionamiento pavloviano.

Pero cuando los estímulos que nos provocan miedo son generados desde nuestro interior, en forma de palabras o pensamientos que nos obsesionan….el terapeuta suele creer que tales «pensamientos negativos» son el origen del problema. Y aquellos que se dedican a la contradictoria práctica del enfoque conductual-cognitivo (…que viene a ser lo mismo que mezclar teodicea y ateismo…) se afanan en enseñar al paciente mediante diversas estrategias a distraer su mente de los pensamientos que lo atormentan. Osea, es como si el terapeuta del avión aconsejase a nuestro sujeto que no tomase más un avion.

Recientemente, dentro del enfoque conductista radical (skinneriano) se empieza a abrir paso la Terapia de la Aceptación y el Compromiso (ACT), una nueva forma de enfocar estos viejos problemas, con la vieja coherencia del conductismo feroz: no hay que eliminar los pensamientos, obsesiones y fantasmas interiores que nos producen miedo, ansiedad y sufrimiento psicológicos. Hay que saber afrontar la vida con esa carga, demostrándose cada día (es decir, extinguiendo) que tales pensamientos no tenían fundamento.

Como dice el refrán, «para coger los peces hay que mojarse el culo», y a veces, en nuestra hedonista sociedad, muchos se quedan sin disfrutar el presente por miedo a un hipotético futuro.

Temor a vivir, temor a ser felices por la posibilidad remota de ser luego infelices, «trastorno de la evitación existencial»: Lo patológico es pasarse la vida luchando por escapar de un fantasma , y lo es porque el fantasma,en muchas ocasiones, no es real.

El miedo al futuro como psicopatología: el trastorno de evitación existencial

20 pensamientos en “El miedo al futuro como psicopatología: el trastorno de evitación existencial

  • 20/12/2007 a las 18:14
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    ¿Y cúanto le pesa a Vd. Profesor, el miedo, ya no a ser infeliz, a ser feliz? La Terapia de la Aceptación y el Compromiso ¿enseña también a aceptar la carga de la felicidad?

    20 Diciembre 2007 | 05:00 PM

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  • 23/12/2007 a las 18:14
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    ¿Miedo a ser feliz? ¿La carga de la felicidad? Creo que si la felicidad te da miedo o supone una carga habría que revisar el concepto de felicidad.

    Por cierto, me han encantado los dos últimos parrafos, se tendrían que hacer carteles de neón y colgarlos por las ciudades -y por ciertas facultades- con esas frases.

    23 Diciembre 2007 | 01:14 PM

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  • 26/12/2007 a las 18:12
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    Alguien dijo que la Felicidad es siempre inalcanzable porque cuando la tenemos empezamos a temer perderla, lo que nos hace a su vez infelices. Convendría recordar con todo, que no todos los miedos al futuro son patológicos. A veces nuestros miedos descansan sobre sólidas bases del pasado: una historia de condicionamiento peculiar que nos avisa y hace predecir el peligro de un sufrimiento real y probable. En lo que si estoy de acuerdo con la ACT es en que gran parte de la infelicidad e insatisfacción que nos rodea en el mundo de hoy proviene más bien de miedos irracionales a peligros inexistentes, o simple miedo a afrontar el sufrimiento natural de la vida.

    26 Diciembre 2007 | 10:50 AM

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  • 31/12/2007 a las 18:00
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    Me sorprende un conductista hablando de fenómenos interiores que quizá nunca se manifiesten en la conducta.
    Aceptación (interna) y compromiso deben de ser muy dificile entender desde un punto de vista conductista.

    A lo mejor si somos algo más que una caja negra!!

    31 Diciembre 2007 | 01:14 PM

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  • 31/12/2007 a las 18:12
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    Vamos a ver , woolfighter, aunque la sorpresa sea clave en el aprendizaje ( a mayor sorpresividad/incertidumbre mayor aprendizaje) te aseguro que es bueno ir reduciendola.
    Con respecto a los fenómenos interiores:
    1) Si no se manifiestan en conducta no nos sirven para nada a los psicólogos
    2) Si se manifiestan a un nivel diferente a la conducta, idem. Lo que no es conducta no es conducta, y resulta evidente el problema de tener que reducir la lógica de un sistema a la de otro sistema….porque..¿y que me dices del nivel subatómico?. ¿Acaso podemos afirmar que mientras que no conozcamos perfectamente la cuántica del cerebro no sabremos nada de su fisiología, ésta será una ciencia inutil, imperfecta etc…? Cada ciencia tiene su objeto de estudio, delimita la clase de datos y los métodos que va a usar y TODAS saben que trabajan con la misma cosa: la materia.
    Cada ciencia particular no define más que nuestros niveles de abstracción/categorización, nuestro comportamiento discriminativo como sujetos , ante la misma materia, que no es más que una. Y no conviene, al menos en los estadíos iniciales, mezclar churras con merinas. Primero cada ciencia particular debe establecerse bien, luego a colaborar. Por cierto…vete a los duros de la biología o de la medicina y cuentales que quieres colaborar interdisciplinarmente con ellos, que ya verás la cara de tonto que se les pone…

    3) Los conductistas radicales (skinnerianos) no tenemos ningun trauma con respecto al mundo interior. ¡Claro que existe! ¿Y claro que es importante!. Jamás negamos los hechos internos, lo que hacemos es:
    a)negar que necesariamente tengan que ser la CAUSA EXPLICATIVA de los hechos externos. (Muy brevemente: no seguimos un modelo mecanicista, sino historico-seleccionista….por lo que hablar de causas y efectos..como que no nos pone…no encaja en nuestra filosofía científica)
    b) Entender que la naturaleza de lo interno y lo externo es la misma!. ¿Porque tiene que ser de naturaleza diferente aquello que un observador externo puede acceder y aquello que no? ¿Desde cuando la piel es una barrera ontológica?. ¿desde cuando las galaxias que hoy no podemos observar la inferimos como algo diferente a las que observamos? ¿Necesitan asignaturas diferentes? ¿Se tratan de galaxias superiores frente a galaxias básicas? ¿Siguen leyes diferentes?
    La aceptación y el compromiso…es una técnica terapeutica concreta nacida del conductismo radikal. Es dificil de entender, sobre todo si no entiendes lo que sn las relaciones discriminativas derivadas y la teoría conductista de los marcos relacionales.

    Claro que somos algo más que una caja negra!. Somos portadores de una complejíima historia filo y ontogenética, y que me permitan mis amigos (que los tengo) de psicobiología..pero como que tratar de codificar todo ese mogollon…me resulta un intento realmente complejo, lejano y, quizás del todo inabordable con la lógica psicológica (quizás no con otra..pero ni tu ni yo lo veremos).

    La historia de la que somos portadores….tiene un origen externo. Eso es una ventaja, porque permite conceptualizar desde la misma lógica lo privado y lo publico.

    En fin amigo, sacas un tema muy duro, muy bien planteado por el conductismo radical y que casi nadie conoce de verdad. No te guies por lo que dicen los profes, generalmente son una caja tonta que repiten, en esta materia, lo que politica y sectariamente está de moda (hay notables excepciones en mi Departamento, por cierto). Haz un esfuerzo por acercarte al malvado skinner sin temor a que te muerda, vete a las fuentes originales, exponte directamente a la contingencia de leerlas….y ya verás como cambia tu conducta verbal!
    Un saludo y feliz año!

    31 Diciembre 2007 | 06:36 PM

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  • 11/01/2008 a las 18:13
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    vale…no he podido evitar darme por aludida con este post xDD

    11 Enero 2008 | 12:40 PM

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  • 18/08/2008 a las 21:52
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    Pues es cierto, como dice benjumea, el conductismo es mal conocido, y aun peor enseñado por individuos que no tienen ni la más mínima idea de lo que hablan, aunque no sea su intención realizar «tactos» tan inexactos.

    El conductismo radical no significa «intransigente» sino que explica o va a la raíz de todo teniendo a la conducta como objeto de estudio y no sólo como medio de abordaje de otros fenómenos falazmente considerados de otra naturaleza porque no son observables públicamente; pero que no obstante son observables para un individuo: el que tiene, ya sea, los pensamientos, sentimientos, y demás.

    No obstante, aunque afín al Conductismo radical Skinneriano en su concepción de la conducta, es importante referir que el trastorno de evitación experiencial es una concepción del sufrimiento humano que tiene una visión del mundo llamada Contextualismo Funcional, que es un tipo de conductismo post – skinneriano que corrige algunas deficiencias del conductismo radical como era concebido hasta hace unos 20 años. Podría decirse que epistemológicamente se han superado ciertas deficiencias y volviendo a ciertos orígenes ofreciendo una tecnología alternativa a la Cognitiva – conductual.

    Me gustaría compartir más. Será en otra oportunidad. Gracias por el soporte a la ciencia conductista benjumea. Saludable iniciativa para nuestra psicología.

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  • 14/02/2009 a las 10:20
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    No se mucho de esto, me gusta leer, pero yo acabo de terminar con mi novio, lo veia el chiko ideal, pero a la semana que empezamos el noviazgo me mintio, fue leve, pero pense en el futuro,imagine que nos casabamos y me volvia a mentir, el caso es que deje de confiar en el… soy yo la que esta mal?…El me dijo y y descubri que tengo muchos miedos…siempre adelanto los acotecimientos

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  • 12/04/2010 a las 16:54
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    La contradictoria práctica del enfoque conductual-cognitivo???? Sinceramente, la frase suena un tanto disparatada. Puedes cuantificar mi silencio. Ver como me siento en una silla y no hacer nada mas que mirar el cielo. Eso lo puedes hacer cierto. Sin embargo, que hay de lo que pienso??? Aislamos o mutilamos el analisis de los procesos cognitivos?

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  • 12/04/2010 a las 20:30
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    …Sin embargo, que hay de lo que pienso??? Aislamos o mutilamos el analisis de los procesos cognitivos?
    ______
    Lo que piensas, Braulio es de vital importancia para comprender tu hipotético problema. Es más, lo que un sujeto piensa es siempre fundamental para comprender y entender su conducta de ser humano. Lo que pasa es que pensar y actuar NO son cosas diferentes. El pensamiento, desde el punto de vista del conductismo radical es una forma de comportarse (de ahí la frase «la contradictoria práctica del enfoque conductual-cognitivo). Es MENTIRA que a los conductistas no nos interesen los llamados fenómenos cognitivos, no los tengamos en cuenta o no hayamos escrito miles de páginas al respecto. Lo que no hacemos los conductistas es reconocer, como hace la psicología cognitiva dos niveles de hechos: los hechos de la conducta y los hechos mentales o cognitivos.
    Para nosotros, el que un comportamiento sea privado o público plantea simplemente un problema metodológico (el cómo abordarlo) no «ontológico». Para el resto de la cultura psicologica -heredera del dualismo cartesiano- hay DOS REALIDADES DIFERENTES: la cognición y la conducta.
    No se trata de mutilar nada…se trata de abordar esos hechos desde una perspectiva distinta…y tales abordajes lleva a prácticas clínicas distintas. En el ejemplo que pongo, la práctica de las obsesiones desde la perspectiva cognitivo-conductual y la meramente conductual..lleva a una a proponer la detención del pensamiento obsesivo y a la ACT a no luchar contra ellos.

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  • 25/10/2011 a las 17:43
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    Primero que nada: Felicitaciones, muy buen artículo en un muy buen blog. Tengo una pregunta de neófito:

    ¿Existen métodos probabilísticos para predecir de forma acertada (probabilidad superior al 98%) el comportamiento de un individuo frente a una situación en particular conociendo de antemano sus reacciones previas a otros estímulos similares?

    Es simple curiosidad.

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  • 26/10/2011 a las 14:52
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    Gracias por tus comentarios Santhos. Una ciencia probabilística es una ciencia probabilística, no sigue un determinismo de tipo mecánico («mecánica cuántica» en todo caso).. Buscamos la mayor precisión en nuestras predicciones, pero aceptamos que nuestros fenómenos son función de muchas variables, por lo que la predicción exacta no existe. En cualquier caso, en la vida cotidiana hacemos continuas probabilísticas de esas del 98-99%. Si tú, por ejemplo, le pides a alguien «que te dé fuego», es porque predices que con toda probabilidad se va a llevar la mano al bolsillo para encender el mechero…o te va a decir que no lleva. Es decir, prevés que la posibilidad de que te «prenda fuego» con una lata de gasolina, o «haga fuego» sobre ti con un revolver son mínimas. Una ciencia de la conducta debe aprender de la lógica de la vida cotidiana, y, muchas veces, el problema de la predicción tiene que ver con el nivel de «detalle» que queremos establecer. Por ejemplo: si yo tengo a una paloma estabilizada (es decir, que lleva muchas sesiones sin cambiar) en un programa de razón fija 150 (es decir, doy el premio cada 150 picotazos a una tecla) yo puedo predecir que tras consumir cada reforzador hará una pausa de entre 30 y 90 segundos y luego comenzará a picar a un ritmo constante de entre 2,5 a 3,5 picotazos por segundo hasta la siguiente recompensa. Pero si yo quiero más precisión, la predicción se hace imposible. Es decir, si pretendo establecer una predicción de las pausas en desviaciones inferiores a un milisegundo…misión imposible. Como sería imposible prever la secuencia exacta de movimientos musculares que nuestro interpelado callejero haría con la mano para buscar el mechero y acercártelo a la cara ¿Qué no es una ciencia exacta? Evidentemente…pero se le acerca mucho. Por cierto, y para terminar, reto a cualquier neuro a que usando las más sofisticadas tecnologías de escaneo cerebral y neuroimagen haga una predicción del comportamiento de mi paloma incluso con mucho menor precisión. Aceptando desviaciones de minutos en las pausas…y sin conocer el programa y numero de sesiones recibidas…. ¿Qué apostamos?. Una cosa es la ciencia…y otra la ciencia ficción, y tratar hoy de hacer predicciones y/o influir de forma efectiva sobre la conducta de alguien a través de la neurociencia…está bien como argumentos para Asimov o P.K. Dick. Por eso, como Skinner, prefiero cambiar el ambiente de las personas (por ejemplo, la educación que reciben) que sus mentes, corazones o cerebros.

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  • 07/11/2011 a las 11:01
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    La mayoría de los conductistas no te curan un resfriado. En este articulo no ha dado nada de soluciones para curar esa «patología». Muy simplista y de clínico no tiene nada. Yo quiero soluciones: bulimia,anorexia,obesidad, esquizofrenia,bipolaridad,border line, trastorno de identidad, depresiones,distemias, etc. ¿ Qué propones para solucionar estas patologías mediante el conductismo e interconductismo? El único consejo filosófico qué usted dio al trastorno evitativo existencial es esta:una nueva forma de enfocar estos viejos problemas, con la vieja coherencia del conductismo feroz: no hay que eliminar los pensamientos, obsesiones y fantasmas interiores que nos producen miedo, ansiedad y sufrimiento psicológicos. Hay que saber afrontar la vida con esa carga, demostrándose cada día (es decir, extinguiendo) que tales pensamientos no tenían fundamento.

    Como dice el refrán, “para coger los peces hay que mojarse el culo”, y a veces, en nuestra hedonista sociedad, muchos se quedan sin disfrutar el presente por miedo a un hipotético futuro.

    Temor a vivir, temor a ser felices por la posibilidad remota de ser luego infelices, “trastorno de la evitación existencial”: Lo patológico es pasarse la vida luchando por escapar de un fantasma , y lo es porque el fantasma,en muchas ocasiones, no es real.

    No cabe duda que zapatero a su zapato. Té has quedado muy corto en este articulo.

    ¡Viva la transdiciplinariedad! saluditos cordiales.

    Responder
    • 22/11/2011 a las 23:11
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      ¿El concepto de fantasma implica que bajo alguna circunstancia tenga probabilidades de ser real?

      ¿Qué atributos debe tener un fantasma para ser real?

      ¿El que alguien así lo crea, lo convierte en real, aunque en el universo físico no exista o no sea perceptible mediante los sentidos o algún dispositivo especializado?

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      • 23/11/2011 a las 14:24
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        Hola santhros, uso aquí el término fantasma en sentido metafórico como un problema que no existe pero que ha sido derivado por el propio cliente como consecuencia de una trampa del lenguaje. El problema no existe en los términos que el cliente lo enuncia, pero es un problema real para él. Para entenderlo en profundidad deberías acudir a la teoría de los marcos relacionales y a las modernas investigaciones en relaciones derivadas.

        Responder
  • 22/11/2011 a las 23:22
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    Ni pretendía ni pretendo publicar artículos desarrollados en un blog. Es simple divulgación. Y como toda divulgación se queda corta y puede parecer superficial. Si quieres reducir tus desconocimientos y prejuicios al respecto, Ananké te aconsejo que leas, por ejemplo:

    En castellano:

    Luciano, C. (2001) (Ed.), Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y el Trastorno de Evitación Experiencial. Un síntesis de casos clínicos. (Ed.) Valencia: Promolibro.
    Wilson, K., y Luciano, C. (2002). Terapia de Aceptación y Compromiso., ACT. Un tratamiento conductual orientado a los valores. Madrid, Editorial Pirámide

    En inglés:
    Dahl, J.C., Wilson, K.G., Luciano, C., y Hayes, S.C. (2005). Acceptance and Commitment Thrapy for Chronic Pain. Reno, Context Press.
    Dougher, M. J. (Ed.). (2000). Clinical behavior analysis. Reno, NV: Context Press.
    Eifert, G. H., & Forsyth, J. P. (2005). Acceptance & Commitment Therapy for anxiety disorders: A practitioner’s treatment guide to using mindfulness, acceptance, and values-based behavior change strategies. Oakland, CA: New Harbinger Publications.
    Eifert, G. H., McKay, M., & Forsyth, J. P. (2006). Act on life not on anger: The new Acceptance and Commitment Therapy guide to problem anger. Oakland, CA: New Harbinger.
    Hayes, S., Stroshal, K. D., & Wilson, I. (1999). Acceptance and Commitment Therapy. An Experiential Approach to Behavior Change. New York: Guilford Press
    Hayes, S., y Stroshal, K.D. (2004). Practical Guide to Aceptance and Commitment Thrapy, New York, Springe

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