42-22105985

Una de las falsas ideas más extendidas acerca del conductismo es aquella que afirma que éste niega la existencia de los hechos mentales o internos, o al menos les presta poca consideración. Refresquemos pues un poco la “memoria histórica” al respecto:

El  positivismo empírico de Watson
Si nos remontamos al origen del conductismo, a la obra de J.B. Watson, es posible que dicha afirmación no fuera del todo falsa, dado que su positivismo de corte comptiano negaba la posibilidad de tratar científicamente a aquellos hechos sobre los que no existiera la posibilidad de consenso entre observadores independientes.

El neopositivismo lógico del Conductismo Metodológico
El rechazo de Watson al mundo mental de la introspección se transmite posteriormente a neoconductistas como Hull y Tolman, aunque éstos participan de una nueva versión del positivismo (el neopositivismo) que les permitirá inferir supuestos .procesos internos (variables intermediarias o constructos hipotéticos) que se sitúan entre la variable independiente (el estímulo) y la dependiente (la respuesta). Es importante resaltar que, a diferencia de la psicología de la mente propuesta por Wundt,  el “mundo mental” que se deriva de este “Conductismo Metodológico” es meramente de carácter inferencial, nunca directamente observado por introspección. Esta posición, aunque monista en lo ontológico, apoya de nuevo la metáfora de los dos mundos: el mundo directamente observado, los hechos de conducta, y el mundo interior, meramente inferido.

El conductismo metodológico de la psicología cognitiva y las neurociencias.
El legado metaconceptual del conductismo metodológico se traspasa sin demasiados retoques a la moderna psicología experimental de corte no conductista, haciendo posible el paso de la psicología como ciencia de la conducta a la ciencia dedicada a  hacer inferencias de supuestos procesos no directamente abordables, de los que la Conducta es una mera manifestación. Dicha posición va inclinando la balanza progresivamente hacia el mundo de las inferencias (con el subsiguiente debilitamiento de la importancia de los hechos). De nuevo, al hablar del hombre,  parece más importante realizar conjeturas elegantes de carácter “teórico” que comprobar hechos de forma sistemática.

El punto de vista mayoritario o del sentido común
Tanto la psicología no científica de carácter abiertamente mentalista, como la psicología popular, el neoconductismo metodológico, la moderna psicología cognitiva y los enfoques neurocognitivos,  participan de la idea de que el comportamiento es el resultado de procesos internos del sujeto.. Ni que decir tiene, para este punto de vista mayoritario, tales procesos psicológicos internos, además de ser la causa de la conducta son, evidentemente, algo diferente a la mera conducta. Ni que decir tiene, el enfoque guarda un inmenso parecido con la explicación dualista cartesiana. Ni que decir tiene tal enfoque no somete a crítica ni cuestiona la manera en que llevamos enfocando el tema desde siglos. Paradójicamente ni aquellos que defienden explicaciones religiosas del comportamiento humano, ni aquellos materialistas mecanicistas que quieren reducir todo lo psicológico a meras “emanaciones cerebrales”, se encuentran incómodos con la idea de que el comportamiento de un sujeto se debe a procesos que ocurren en su interior y que son de naturaleza diferente al mero comportamiento: para los primeros tales procesos serán la actividad del alma, para los segundos del cerebro. Aunque ontológicamente la diferencia  es importante (dualismo animista frente a monismo materialista) a nivel metodológico ambas posiciones comparten una lógica idéntica: explican la conducta como el subproducto de un proceso interno inobservable cuya existencia, sorprendentemente, se deduce exclusivamente de la propia conducta a la que trata de explicar.

Y llegaron los conductistas radicales…

Ya en 1945, en un simposium sobre operacionalismo, Skinner manifestó su disconformidad con la manera que el conductismo watsoniano y el metodológico abordaban la problemática de los hechos internos. De alguna forma, “el del 45” (como popularmente se conoció a dicho trabajo) puede considerarse el momento fundacional de una nueva forma de conductismo: el conductismo radical (puedes acceder a una versión traducida de dicho artículo AQUÍ). En la práctica, todos los que nos llamamos conductistas de forma no vergonzante, asumimos las posiciones básicas del conductismo radical skinneriano. Ciertamente, existen importantes diferencias entre el conductismo de Skinner, el interconductismo de Kantor y Ribes o  el funcionalismo contextual de los Hayes, por citar solo algunas de las variedades conductistas que aun sobreviven (con gran estupor de aquellos que habían certificado nuestra defunción en los años setenta). Sin embargo, en los esencial todos los conductismos actualmente vigentes comparten un “nucleo básico” con relación al abordaje de los hechos internos.

El núcleo básico conceptual del conductismo actual

Desde la versión radical del conductismo skinneriano, todos los que hoy nos llamamos  “conductistas” compartimos la siguiente posición en relación a los hechos internos:

1)      No es razonable suponer que la capacidad o no de un observador externo para acceder a un hecho delimite  la naturaleza del mismo. Por ello, lo razonable es presumir que los hechos internos que normalmente llamamos mentales, son de la misma naturaleza que los hechos públicos. Es decir, son diversas formas de  conducta, accesibles o no a un sujeto diferente al que las realiza.  Pensar, imaginar, emocionarse, tener sentimientos, recordar, percibir, atender, son verbos que expresan formas de comportarse en determinadas situaciones.

2)      Dada la idéntica naturaleza de los hechos psicológicos internos y externos, lo lógico es asumir que siguen el mismo paquete de “leyes”, la misma “lógica de funcionamiento”.Dicha lógica es la de los hechos de la conducta y constituyen el objeto de estudio de la ciencia psicológica.

3)      Los hechos internos (las conductas no públicas) no son la causa del comportamiento observable ni explican el porqué éste se emite en un momento determinado. Tanto los fragmentos del comportamiento internos como aquellos que resultan accesibles a otros organismos, pueden explicarse apelando a  un pasado público común:  la historia del sujeto en su interacción con el medio.

4)      Las conductas de un mismo sujeto pueden interactuar con otras, haciendo que éstas sean más o menos probables. Por ejemplo: si metes las manos en el bolsillo y no encuentras las llaves de tu coche, eso aumenta la probabilidad de que empieces a emitir conductas de exploración por los sitios en los que normalmente las encontraste en el pasado. Por la misma razón,  un hecho de conducta interno (una idea, un pensamiento) puede hacer más o menos probable una acción manifiesta del sujeto. En tales casos, tratar de indagar acerca de tales hechos internos resultará esencial. Eso no significa sin embargo, que la conducta interna o encubierta sea la explicación del comportamiento público del sujeto. Simétricamente, una acción manifiesta del sujeto puede “probabilizar” otra de carácter privado. En último extremo, en tales casos de interacciones entre conductas de un mismo sujeto,  habrá que explicar tanto el comportamiento público como el privado en base a la historia pasada del sujeto en situaciones similares.

5)      Toda conducta, sea observable o no por otros, se soporta sobre la base de procesos internos de naturaleza no conductual: la actividad interna del organismo, con especial énfasis en la actividad del sistema nervioso. Sin embargo, la actividad del sistema nervioso no es ni explica la conducta: no constituyendo el  objeto de estudio de la psicología. Pretender explicar la actividad psicológica de un sujeto en base a las  reacciones físico-químicas de su cerebro sería una forma de reduccionismo condenado al fracaso. La lógica, métodos de observación, principios y leyes del sistema nervioso son de naturaleza diferente a la lógica, métodos de observación y medida, principios y leyes relevantes aplicables al estudio de la conducta. El razonamiento es similar al que podemos establecer entre los niveles “biológico” y “subatómico”. No podemos pretender explicar los procesos biológicos con la lógica cuántica, aunque asumamos que, obviamente, los fenómenos biológicos están constituidos por materia formada por átomos.

Malentendidos sobre el conductismo: I. El papel de los hechos internos o mentales

24 pensamientos en “Malentendidos sobre el conductismo: I. El papel de los hechos internos o mentales

  • 29/08/2009 a las 13:40
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    Estaba leyendo en el libro de Historia de la Psicología de Leahey el capítulo sobre el conductismo, concretamente el «conductismo informal» o mediacional, cuando me ha surgido una gran duda. Este es el fragmento:

    …El segundo de los conceptos de Hull que condujo a la teoría mediacional fue el de acto estimular puro. Hull señalaba que algunas conductas no actuaban sobre el entorno, y pensó que tenían lugar para proporcionar un apoyo estimular a otra conducta. Por ejemplo, si se le pide a una persona que describa cómo se ata los cordones de los zapatos, recurrirá a la mímica mientras describe lo que hace. Este tipo de conducta es un ejemplo de acto estimular puro de Hull. No resulta demasiado difícil imaginar que estos actos ocurren de forma interna, sin ninguna manifestación externa. Por ejemplo, si se nos pregunta: «¿cuántas ventanas tiene tu casa?», probablemente recorramos la casa mentalmente y contemos las ventanas. Este tipo de procesos media entre los estímulos externos y las respuestas que damos a ellos. Los psicólogos neohullianos concibieron los procesos simbólicos humanos como continuaciones internas de las cadenas E-R, del siguiente modo: E – ( r – e ) – R

    Bueno, pues mi duda básicamente es cómo se explicaría esta situación desde el conductismo radical, ya que el hecho de recorrer mentalmente tu casa para contar las ventanas determina la respuesta final, a menos que ya sepas el número y no te haga falta hacer el recorrido…Es decir, en este caso, claramente unas imágenes mentales determinan la conducta posterior, aunque estas imágenes hayan sido provocadas por un estímulo antecedente (la pregunta de cuántas ventanas tiene tu casa). No son la causa de la conducta, pero la «modela» (causa eficiente, como diría Eugenio…)…pues puedes equivocarte o no, o puedes decir que no te acuerdas del número exacto…Saludos.

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  • 29/08/2009 a las 21:48
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    Antonio, paso a responderte desde mi perspectiva skinneriana:

    » el hecho de recorrer mentalmente tu casa para contar las ventanas determina la respuesta final, a menos que ya sepas el número y no te haga falta hacer el recorrido»

    Estoy de acuerdo en que, en tu ejemplo, lo que haces «mentalmente» determinará tu respuesta verbal pública posterior. Solo que hablar de «imágenes mentales» o de «mental» parece conferirle a tales fenómenos un status diferente a la propia respuesta pública, y eso es algo que rechazamos desde el conductismo radical.

    Veamos lo de «contar ventanas»: Si hablamos de un niño pequeño que está empezando a contar, toda su actividad será «pública»: el niño irá recorriendo las habitaciones, señalando a las ventanas y cantando los números en voz alta. Posteriormente, con el adecuado entrenamiento social, aprenderá a eliminar los fragmentos públicos de su respuesta (primero contará bajito, luego no producirá sonidos, para más tarde ni siquiera mover los labios), para emitir públicamente sólo el dato final. Otro aspecto del problema es aprender a contar ventanas a las que estuviste expuesto en el pasado pero que no están presentes en este momento (a “recorrer mentalmente” la casa). Nuestra respuesta es decir que haces en ese caso lo mismo que hacías cuando “veías” las ventanas reales. En realidad no haces exactamente lo mismo. Si lo haces….estarías literalmente, alucinando . De hecho, no haces todos los fragmentos de dicha conducta perceptiva, lo que resulta muy conveniente para no confundir las “ imágenes mentales” (actividad perceptiva en ausencia de la ventana y controlada por la pregunta de tu interlocutor) de la realidad.

    Como verás, la respuesta se parece a la de Hull (un conductista, al fin y al cabo). El problema es que la teoría hulliana es mecanicista (E->R) y la skinneriana no. Es decir, para Hull todo es una cadena de causas y efectos que hay que completar. Para Skinner, lo importante es determinar las condiciones ambientales presentes y pasadas que puedan relacionarse funcionalmente con la conducta presente a explicar, es decir con los determinantes presentes y pasados que hicieron más o menos probables ciertas actividades actuales del organismo, las cuales tendrán fragmentos públicos y fragmentos privados, pudiendo o no existir interrelación entre dichos fragmentos. Un mecanicista como Hull, acabará obsesionado con completar sus cadenas de causas y efectos, y como eso es imposible hacerlo con precisión, pronto empezará a inventarse eslabones para acabar en el reduccionismo fisiologista. Un conductista radical tratará de establecer relaciones funcionales entre las condiciones pasadas y presentes, sin importarle si existen vacíos temporales entre ambos. Por ejemplo: determinar las condiciones que probabilizan o no la construcción de “imágenes mentales” (la conducta perceptiva privada) . En tu ejemplo, si la pregunta te la hubieran hecho 5 veces durante la última semana…probablemente responderías sin necesidad del control de estímulos ejercido por dicha conducta privada.

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    • 11/03/2010 a las 17:44
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      » Ciertamente, existen importantes diferencias entre el conductismo de Skinner, el interconductismo de Kantor y Ribes o el funcionalismo contextual de los Hayes » profesor Benjumea ¿podra profundizar en este tema?

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  • 30/08/2009 a las 18:47
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    De acuerdo, pero entonces me surgen nuevas dudas:

    1) ¿Con qué criterio consideramos a un estímulo como tal y a una respuesta como tal? Porque en la pregunta que estamos siguiendo de ejemplo («¿cuántas ventanas tiene tu casa?»), la respuesta privada desencadenada por ésta en forma de imágenes mentales, a la vez que respuesta ante la pregunta-estímulo antecedente, funciona al mismo tiempo como estímulo para la respuesta pública consecuente. Es decir, ¿poseen alguna naturaleza específica los estímulos y las respuestas, o sólo es una codificación utilizada en términos funcionales?

    2) ¿Implica necesariamente el hecho de asumir una teoría mecanicista para explicar la conducta completa saltar a otro nivel de análisis, o se descarta por comodidad (aún asumiendo que existe toda una maquinaria biológica que posibilita todas estas conductas)?

    3) ¿Fue el mecanicismo, por tanto, el problema que derivó el conductismo metodológico al cognitivismo al «abusar» de constructos hipotéticos que mediaban entre estímulos y respuestas?

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  • 31/08/2009 a las 13:03
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    Respondo brevemente lo que considero serían respuestas adecuadas a las tres cuestiones que planteas:
    1) Considerar a una actividad del sujeto como una respuesta o como un estímulo depende de un criterio puramente funcional. De hecho, en muchos casos, pero no siempre, una misma actividad del organismo cumple ambas funciones. Pero es muy importante que te des cuenta que el conductismo radical analiza FUNCIONES, no eventos físicos concretos con «naturalezas diferenciales» previas a la función. Recuerda que una «operante» no se construye en base a sus características previas, tales como las estructuras corporales implicadas -lo que, por cierto, reduce a mera anécdota la problemática interno/externo- su topografía, etc…
    2) El mecanicismo tiene “horror al vacío temporal” y tiene que rellenar los huecos temporales como sea. Una práctica habitual es rellenar dichos huecos con mucha imaginación, inventando (ellos le llaman “inferir”) supuestos eslabones. Es lo que hizo Hull, y es lo que hacen los conductistas metodológicos, subespecie cognitiva incluida.
    Naturalmente, que una variable hipotética se convierta en un constructo y de ahí pase a ser un fenómeno fisiológico que el pobre biólogo trata de encontrar con toda la tecnología del mundo….sólo hay un paso, pero este no lleva a ninguna parte, porque parte de un error inicial.
    3) Ciertamente, el mecanicismo es una herencia del conductismo mediacional a la moderna psicología cognitiva. Recuerdo que una de las críticas típicas , y por ello idiota, al conductismo en los años setenta era que éste concebía al cerebro como una centralita telefónica. ¿Tienen algo que decir los actuales psicólogos cognitivos neoconexionistas, al respecto?

    Para entender a Skinner hay que entender la lógica de las relaciones funcionales, la crítica filosófica de Mach a los conceptos esencialistas de la física de Newton. Se trata de encontrar relaciones consistentes entre conjuntos de hechos, sean estos próximos o no en el tiempo. Y el criterio para seleccionar los hechos a relacionar es meramente pragmático (sin duda esta es la influencia de William James en al obra de Skinner).

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  • 01/09/2009 a las 23:06
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    Algunos «inventando, inventando», perdidios ilusamente en busca de la neurona-grial tienen hasta un premio nobel…

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  • 17/11/2009 a las 16:48
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    Saludos, hablando de malentendidos, si alguien quiere darse un «banquete» apaleando a un anti-skinneriano (después de haberse indigestado varias veces a costa de leer sus garrapateos), vea en la página…:

    http://blog.pucp.edu.pe/item/13330

    … los comentarios de un tal «Julio Montoya» (al parecer un pseudónimo) que están casi al final. Por lo que allí se lee, si ese individuo se propuso representar la caricatura del «crítico» bilioso e ignorantón, pues lo consiguió.

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  • 12/03/2010 a las 14:08
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    Hola Frank. Evidentemente las diferencias entre Skinner, Ribes y Hayes son importantes, sobre todo para ellos que así pasan a ser «`padres de una corriente». Sin embargo, creo que es mucho más lo que les une que los que les separa. De hecho, creo que la fundamentación básica epistemológica en relación a la psicología es muy parecida y, sin ánimo de ofender a nadie, creo que fué Skinner el que la aclaró y popularizó. El nucleo común tiene que ver con la manera de tratar los hechos internos, como no diferentes de los hechos públicos y, sobre todo, como no causales. Luego existen diferencias. Personalmente creo que el funcionalismo contextual de los Hayes es una cuasi continuación de las propuestas skinnerianas relativas a la conducta verbal y la conducta gobernada por reglas. Otra cosa es que de cara a vender el producto…ni siquiera se llamen «conductistas» con la boca grande (al menos tienen la decencia de decirlo con la boca chica…en su propia página web, y en reconocer que es una cuestión de marketing «para evitar el rechazo que produce el término conductismo».). Skinner, obviamente, no acabó todo. Hay que tener presente que cuando escribe Conducta Verbal es en los años 40 y 50, y para entonces se conocía muy poco de discriminaciones condicionales y nada de relaciones derivadas y clases de erquivalencia. Sin embargo, la propia idea de relaciones derivadas ya se pueden intuir de manera no explícita en algunas partes relativas a autocliticos…
    En relación al interconductismo creo que las diferencias son mayores (o, al menos, mayor el ahínco con el que ellos tratan de diferenciarse). Supongo que la mayor diferencia tiene que ver con el término conducta, que supuestamente, segun los interconductistas, los skinnerianos siempre hacemos de forma cosificada y reduccionista. Mucho me temo que tienen razón en la ambigüedad del término tal como es usado por Skinner en sus diferentes obras, lo que ocurre es que el Skinner de la Conducta de los Organismos de 1938 poco tiene que ver con el de Conducta Verbal del 57 o el de conducta gobernada por reglas del 69. Sin embargo, la solucion interconductual me resulta confusa muchas veces, porque en su afán de insistir en la interacción, parecen tener prohibido hablar de los elementos que interactuan. Por lo demás, el empeño en continuar la senda de Schoenfeld en lo que se refiere a la metodología experimental, frente a la lógica habitualmente usada de los programas de reforzamiento…hace que se automarginen aún más. En fin..habría mucho que hablar…y no es este el sitio donde puedo extenderme con más detenimiento.
    Un saludo y gracias por tu interés

    Responder
  • 15/03/2010 a las 23:20
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    ¿Donde estan los contructos epistemologicos del comductismo Watsonico?

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  • 28/03/2010 a las 18:45
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    Como reciente estudiante en la facultad de psicología, debo confesar que hay tres cosas que me han sorprendido mucho:
    1. Lo mucho que hablan de fútbol los profesores.
    2. Lo poco que hablan del cerebro los profesores, de hecho, de no ser por las asignaturas del área de Psicobiología, creo que habría escuchado más veces las palabras «Sevilla» y «Betis», que las palabras «Neurotransmisor» o «Hipotálamo».
    3. Bromas aparte, y más en relación con este debate, me han sorprendido mucho las disputas entre diferentes enfoques; algo así:
    «Porque los conductistas nosequé nosecuantos de la caja negra y patatín patatán de la validez ecológica, el reduccionismo, y pitos y flautas.»
    «Pero es que los cognitivistas que tal y que cual con las inferencias y dale que toma con los constructos hipotéticos, la mente y esto y lo otro.»
    «Porque todo se adquiere del medio social y que sí, que te lo digo yo que el proceso de socialización y erre que erre con lo social.»
    «Porque lo biológico no le interesa al psicólogo, que si otro nivel de organización, que tararí que te ví pa las neuronas.»

    Me sorprende y me apena. Me siento totalmente ajeno a dicha polémica, porque me identifico con más de una postura, ¿es malo?, ¿no podré ser psicólogo si no me posiciono? Vaya una lata, pues.

    El mayor empeño de la física desde hace décadas es unificar dos modelos que parecen a todas luces irreconciliables. ¿Por qué ese empeño por parte de la psicología en separar lo inseparable? ¿Por qué no meter la E y la R dentro de la O, como en realidad ocurre (A. Damasio), y todos contentos con su parte, como los otorrinos, los urólogos y los endocrinos?

    Saludos cordiales.

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  • 21/05/2010 a las 01:03
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    Acerca de tu «nucleo básico conceptual», quisiera comentar esto.

    1.- La capacidad de un observador nada tiene que hacer con la naturaleza del fenómeno u objeto observado. Por lo tanto me parece estúpido suponer gratuitamente que los sucesos internos son de la misma naturaleza que los hechos públicos. ¿Cuál es la base para esa suposición? Decir que pensar es solo un verbo es recurrir a un razonamiento anacrónico y realmente pobre, ya que todo en este mundo tiene una palabra para designarla, pero eso no significa que todo en el mundo sean solo palabras. La conducta es también una mera palabra que puede ser asumida como una fantasìa del observador, ya que depende enteramente de este. Deberían meditar un poco acerca de lo que hace un observador. Lo primero que hay que suponer para hablar de un «observador» es que se trata de un sujeto pensante y razonante. ¿O no?

    2.- Tan estúpido es suponer que los exterior es igual a lo interior, que en ninguna dimensión de la realidad se ajusta a la verdad. Es como suponer que las las leyes físicas son las mismas afuera de un átomo que dentro de él. Y ya sabemos que no es así.

    3.- Según tu lógica, que no es más que la repetición del credo conductista del siglo pasado, las frases que has pergreñado en tu blog no surgieron de tus procesos internos. Seguro te llegaron de una voz del cielo.

    4.- Lo demás no da para rebatirlo. Es una lógica de ciencia naturalista que supone que los actos del individuo pueden asumirse y estudiarse como hechos de la naturaleza explicados por la física. Déjame decirte que antes de creer que el conductismo es una ciencia, deberían tenr claro que la realidad tiene diversos niveles de complejidad. Se llama evolución de la materia y de la vida. Y esa evolución ha creado niveles distintivos donde las cosas requieren muy diferentes enfoques. Hasta en la física existe esta diferenciación. El conductismo aun no ha descubierto la complejidad a la que se enfrentan cuando pretenden estudiar al ser humano. Me parece que deberían seguir con sus ratas.

    Me he ocupado del conductismo en este artículo.

    http://www.psicologiacientifica.com/bv/psicologia-446-1-ciencia-cientificismo-y-psicologia-cientifica-una-evaluacion.html

    Saludos

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  • 21/05/2010 a las 05:35
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    Vaya, que solidez de posición científica tienes. No has sido capaz de respetar mi comentario y responderlo. Simplemente lo eliminaste. La verdad en nada me extraña pues a estas alturas de la historia va quedando claro que ya no tienen más argumentos para seguir con el jueguito de la «ciencia de la conducta».

    Responder
  • 21/05/2010 a las 12:50
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    Querido Dante…como ves no eliminé tu comentario. Aunque lo considero, y uso tus propias palabras, una estupidez y el típico jueguito mentalista. Simplemente duermo por las noches y tengo que esperar a estar despierto y conectarme para aprobarlos. Aqui no se censura más que el spam y la mala educación, aunque se admitan comentarios maleducados como el tuyo con tal de promover el debate. Deberías argumentar más y mejor y no ir al ataque personal…¿tanto te duele el conductismo?. Por cierto…cuando tenga tiempo y ganas responderé a tus argumentos, pero te aviso que si mantienes esa conducta verbal tan descalificadora entonces sí serás censurado. SOLO POR LA FORMA…en los contenidos puedes decir lo que quieras.
    Ejemplos:
    «Me parece estúpido suponer gratuitamente…»
    «Razonamiento anacrónico y realmente pobre»
    «Tan estúpido es suponer..»
    «las frases que has pergreñado en tu blog no surgieron de tus procesos internos. Seguro te llegaron de una voz del cielo.»
    «Lo demás no da para rebatirlo»

    Eso sí…yo no voy a reforzar tu conducta de polemista con nuevos comentarios…y no porque «no sea capaz»…sino porque no me dedico a modificar la conducta de los conversos y creyentes.
    Salud

    Responder
  • 22/06/2010 a las 00:42
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    Lamento que mi vocabulario te incomode. No es nada personal, lo sabes. Ocurre que realmente me tienen cansados esos argumentos, y no tengo otra forma de calificarlos. Tengo más de 20 años leyéndolos y la verdad es que ya me tienen irritado, y ni siquiera son capaces de responder. Francamente molesta que insistan en esa posición metafísica de creerse una ciencia y una psicología. Y últimamente, hasta una filosofía. Vaya… Han terminado en un autismo grave, pues aparte de ustedes mismos nadie les concede eso. Mi mejor aporte a la verdad y a la ciencia de la psicología lo he dejado en mi reciente post. Te invito a que lo leas. Ya es hora de que el conductismo aterrice y se mire en el espejo, y deje de creer en las mentiras que han acumulado en casi un siglo.

    http://dante-bobadilla.blogspot.com/2010/06/el-conductismo-una-farsa.html

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  • 23/06/2010 a las 17:33
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    Te entiendo perfectamente Dante. Lo mío tampoco es nada personal. Ocurre realmente que me tienen agotado esos argumentos mentalistas, y no tengo otra forma de calificarlos. Llevo leyéndolos desde que empecé a estudiar psicología…a principio de los años setenta. De hecho son los mismos argumentos de siempre, de antes de inventarse la psicología,,,,desde el animismo griego. Francamente molesta que se crean una ciencia, una metafísica y la única verdad admisible (que por cierto es la del simple sentido común, adobado de un montón de palabrería). Y en cuanto a la filosofía…se creen no una filosofía sino LA FILOSOFIA (negando a los demás la posibilidad de entrar en tan selecto club). Han entrado en un absoluto autismo, solo que como es un autismo compartido por la mayoría….es una locura aceptable. Se critica, por ejemplo, el conducta verbal de skinner…SIN HABER LEIDO ESE LIBRO o reconociendo que no entendieron nada!!. Te invito a leer esa obra, a leer algo sobre relaciones derivadas, marcos relacionales, contextualismo funcional y dejes de creer en las mentiras y falacias que habeis acumulado los idealistas y mentalistas durante bastante más de 20 siglos.

    Responder
  • 24/06/2010 a las 10:10
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    Hola a todos los que participan del debate. Es la primera vez que dejo un comentario. Soy de esas lectoras silenciosas que aprecia las ideas y solo participa cuando cree que tiene algo diferente que decir.
    Aunque no nos conocemos, gracias Santiago por mantener activo este espacio tambien de intercambio. Por sus ideas, las imágenes que lo acompañan, los debates que se generan, me mantengo atenta a sus novedades.
    Respecto a los últimos comentarios, lamento el tono de esta falsa discrepancia y supongo que conseguiría más visitantes a su blog si hubiese continuado argumentando y no descalificando. Y seguro que desde cualquier perspectiva teórica puede explicarse este comportamiento.
    Un saludo

    Responder
  • 25/06/2010 a las 13:37
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    Hola de nuevo! Para no participar no veas últimamente.
    Ahora que leo el comentario que dejé ayer me doy cuenta de que parece lo que no pretendía en absoluto, una crítica a Piko & Pala o al moderador. Me refería al tono iniciado por Dante y a su blog. Al contrario, agradezco siempre el contenido de Piko & Pala que me ha servido y sirve como recurso y me recuerda donde quiero estar.
    Un saludo.

    Responder
  • 25/06/2010 a las 18:32
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    Las «ciencias duras»proponen leyes que les permiten predecir eventos ANTES de que ocurran, mientras que las «ciencias blandas» no tienen leyes en sentido estricto y sólo pueden «explicar» los eventos DESPUES de que ya hayan ocurrido. ¿Dónde habría que ubicar a la ciencia de la conducta? ¿Propone leyes y hace predicciones previas al evento? Por ejemplo, ¿puede predecir qué estímulos serán reforzantes ANTES (y no después) de comprobar un aumento de la tasa de respuesta? ¿Cuáles serían sus leyes en caso de tenerlas?

    Responder
  • 02/07/2010 a las 19:56
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    La ciencia de la conducta no es «dura» ni tiene por qué serlo. Opera con principios experimentalmente certificados que funcionan con cierto grado de probabilidad. Como dice Bergmann, en el quehacer científico explicar y predecir un acontecimiento es identificar las condiciones antecedentes que dieron lugar al hecho y demostrar que la descripción de aquel es deducible de leyes generales ya establecidas. En este sentido, sí se puede predecir con una aproximación razonable (en terminos funcionalmente covariantes y probabilitarios) la ocurrencia de ciertos eventos. La implicación formal aquí es: “Dadas ciertas condiciones A y Z, si X y A, entonces Y”. De otra manera las técnicas conductuales no existirían, porque todas ellas, aún las que operan sobre comportamiento lingüístico o sensorial (imaginativo), están basadas de una u otra forma en la investigación empírica.
    ¿Cuáles son las leyes de la conducta? Obviamente son las del aprendizaje y se pueden consultar, entre otras fuentes directas, en los diccionarios de psicología del aprendizaje. En las páginas siguientes se dan algunos ejemplos:

    http://buecon.blogspot.com/2009/02/el-analisis-experimental-del.html

    http://documents.scribd.com/docs/ix72z76t3hr5zttnt7.pdf

    Es bueno aclarar que dichos principios se cumplen en niveles distintos de complejidad y pueden ser agrupados, incluso, en ecuaciones de tipo sistémico. Por lo tanto, no se trata de una forma de razonamiento simplista que pueda juzgarse de un plumazo como «mecánico», ni mucho menos como representativo de una ciencia «dura».

    Responder
  • 13/11/2010 a las 19:48
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    ¿Leyes de la conducta? Pero si ni siquiera saben qué es la conducta. ¿Cómo pueden hablar de leyes? ¿Acaso ya pueden predecir el comportamiento social y controlarlo, como soñaba Skinner? ¿O por lo menos de una sola persona? Ya pues.. Vuelvo a pedirles que aterricen.

    ¿O sea que si las condiciones A, B, C, etc.. se repiten, mi conducta será la misma? ja ja ja.

    Para empezar, jamás en toda mi existencia se han repetido las condiciones. Eso suena bonito pero es irreal. Es una doctrina que inventó Skinner mirando sus ratas enjauladas, pero en la vida real del ser humano es absurdo.

    Veo que los conductistas no han aprendido nada. Solo se mantienen repitiendo sus credos.

    Responder
  • 19/11/2010 a las 00:58
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    Pues que viva la ciencia de la conducta. Es la unica forma legitima de ser cientifico, joder!
    Del cerebro que hablen los cerebrólogos y de la psicologia los psicólogos.
    Saludos

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  • 05/12/2010 a las 02:47
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    Dante, tienes más de 20 años critícandolos sin haberlo leido, no te culpo, tu actitud dogmática de ver las cosas con las gafas dualistas es una actitud que la aprendimos desde que nacemos, propios de las intuiciones y los engaños de nuestro lenguaje ordinario, y la mitología popular del vulgo. Yo también estoy irritado por lo tan intuitivo y ciego que es la postulación de entidades metafísicas, que a diferencia de lo que afirmas, el Conductismo no es una posición metafísica, SÍ LO ES, la metafísica de lo trascendente, así como la metafísica de lo fenoménico al cual te inclinas (El término «conducta» jamás pudo alcanzar la categoría de concepto científico, pues se trata de un atributo y no de un objeto o «»fenómeno real»» en tu post)… claramente por un error GARRAFAL puedes decir y escribir tanta chamuyería grandilocuente; defines a la conducta como NINGUN CONDUCTISTA LA HA DEFINIDO: Todo organismo vivo tiene como propiedad fundamental su movilidad. La acción, movimiento o «conducta» de un organismo vivo…¿quién ha dicho que conducta es movimiento? (en tu post)… ponte a leer estimado Dante, pero antes de ello, ponte las gafas de la Humildad de saber y quítate las vendas del anacronismo mentalista. Quizás así, puedas «comportarte» con más atino para un «»»debate razonable»»»».

    En tu blog: «Al conductismo se le ha reconocido -casi por la fuerza- como una escuela psicológica, pero en realidad fue un producto cultural, netamente norteamericano, que provocó una grave crisis en la psicología».

    «Por desgracia, esta disciplina conductista fue presentada como psicología, pese a ser algo completamente diferente. En rigor, se trató de una anti-psicología, pues su característica fundamental fue una confrontación abierta, total y permanente con la psicología clásica y hasta con la filosofía».

    Quizás, sea ahora más necesario, un decálogo del Psicólogo.

    Bryan. Perú.

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  • 09/07/2013 a las 03:04
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    No tiene sentido afirmar que los procesos internos sean de igual naturaleza que los externos. ¿Cúal es el fundamento de esa premisa? p¿por qué dicen que es lo más lógico asumir eso?. ¿Cómo responde a estas preguntas señor Benjumea?

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  • 29/01/2014 a las 05:07
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    Estimado Bryan, es en vano que pidas a Bobadilla que lea, porque ni siquiera lee los post que pretende responder. Claramente William menciona que la ciencia de la conducta no tiene porqué ser «dura» y que sus predicciones son probabilísticas (y ciertamente limitada a contextos bien definidos como el de la predicción de los resultados de la aplicación de las técnicas conductuales). Ni William ni ningún conductista pretenden poder predecir y controlar el comportamiento de un individuo fuera de estas circunstancias. Las leyes de la conducta son, como William menciona, las bien establecidas leyes del aprendizaje, que son las únicas bases de la predicción y el control (nuevamente, limitados) a que aspira una ciencia de la conducta. Por otra parte, seguramente varias veces en la vida de Bobadilla se ha repetido la condición de «ver artículos conductistas en internet». Y , como hemos comprobado, la repetición de condiciones de cierta clase (porque condiciones idénticas son ciertamente irrepetibles) a veces produce la repetición de conductas de la misma clase. Acaso, ¿no ves las intervenciones airadas de Bobadilla cada vez que un conductista expone sus ideas?

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